martes, 18 de noviembre de 2008

Revista Red Ubuntu número 4
















Revista Red Ubuntu número 3

Con un poco de retraso empezamos a actualizar contenidos de la revista.














jueves, 18 de septiembre de 2008

Marcha Mundial Por la No-Violencia


Comenzará en Nueva Zelanda el 2 de octubre de 2009, aniversario del nacimiento de Gandhi y declarado por la ONU día Internacional de la No-Violencia. Finalizará en la cordillera de Los Andes, en Punta de Vacas al pie del Monte Aconcagua el 2 de enero de 2010.

En estos 90 días, pasará por más de 90 países y 100 ciudades, en los cinco continentes. Cubrirá 160.000 Km. por tierra. Algunos tramos se recorrerán por mar y por aire. Pasará por todos los climas y estaciones, desde el verano tórrido de zonas tropicales y el desierto, hasta el invierno siberiano. Las etapas más largas serán la americana y la asiática, ambas de casi un mes. Un equipo base permanente de cien personas de distintas nacionalidades hará el recorrido completo.

El hambre en el mundo puede resolverse con el 10% de lo que se gasta en armamento. ¿Podemos imaginar cómo sería si se destinara el 30 o el 50% para mejorar la vida de la gente, en vez de aplicarlo en destrucción?

Eliminar las guerras y la violencia representa salir de la prehistoria humana y dar un paso de gigante en el camino evolutivo de nuestra especie.


Porque en esta aspiración nos acompaña la fuerza de las voces de cientos de generaciones anteriores, que sufrieron las consecuencias de las guerras, y cuyo eco sigue escuchándose hoy en todos los lugares donde siguen dejando su siniestra estela de muertos, desaparecidos, inválidos, refugiados y desplazados.

La marcha es una iniciativa de “Mundo sin guerras”, organización internacional que trabaja desde hace 15 años en el campo del pacifismo y la no-violencia.

Un "mundo sin guerras" es una propuesta que abre el futuro y aspira a concretarse en cada rincón del planeta en el que el diálogo vaya sustituyendo a la violencia.

¡Ha llegado el momento de hacer oír la voz de los sin-voz! Millones de seres humanos piden por necesidad que se acaben las guerras y la violencia.

Podemos conseguirlo uniendo todas las fuerzas del pacifismo y de la no-violencia activa del mundo.

La Marcha Mundial se construirá entre todos. Está abierta a la participación de toda persona, organización, colectivo, grupo, partido político, empresa, etc., que comparta la sensibilidad de este proyecto.

Así pues, no se trata de algo cerrado, sino de un recorrido que se irá enriqueciendo gracias a las actividades que se pongan en marcha según las distintas iniciativas.


Por eso invitamos a la participación activa, a que cada cual aporte su creatividad al paso de la MM por cada lugar, en una convergencia de múltiples actividades: encuentros, foros, festivales, conciertos, expresiones culturales, deportivas, artísticas, musicales y educativas.

Tiene cabida todo aquello que la imaginación sea capaz de concebir.
Es una marcha de la gente y para la gente, que pretende llegar a la mayoría de la población mundial. Por esto se convoca a todos los medios de comunicación para que difundan esta vuelta al mundo por la Paz y la No-violencia.

A su paso por las ciudades se realizarán todo tipo de foros, conferencias y eventos (deportivos, culturales, sociales, etc.), que se irán organizando según surjan iniciativas en cada lugar.

En estos momentos se cuenta ya con cientos de proyectos que diferentes personas y organizaciones han puesto en marcha.

Para denunciar la peligrosa situación mundial que nos está llevando hacia las guerras con armamento nuclear, que supondrían la mayor catástrofe humana de la historia, un callejón sin salida.

Dar voz a la mayoría de los ciudadanos del mundo que no están a favor de las guerras ni de la carrera de armamento. Todos sufrimos las consecuencias de la manipulación de unos pocos porque no damos una señal unida. Es hora de que cada uno muestre su postura, su rechazo. Une tu señal a la de muchos otros y tu voz tendrá que ser escuchada.

Para lograr: la desaparición de las armas nucleares; la reducción progresiva proporcional de armamento; la firma de tratados de no agresión entre países; la renuncia de los gobiernos a utilizar la guerras como medio para resolver conflictos.

Para poner en evidencia otras múltiples formas de violencia (económica, racial, sexual, religiosa…) escondidas o disfrazadas por los que las provocan, y para proporcionar a quienes las sufren un cauce para hacerse escuchar.

Para, de la misma manera que ha sucedido con la ecología, crear conciencia global de la necesidad de una verdadera Paz y de rechazo total hacia todo tipo de violencia.


Fernando Montalbán

MOVILIDAD HORIZONTAL


Como bien sabemos, la movilidad horizontal representa la posibilidad de optar a puestos vacantes en otros organismos públicos por medio de traslados. Esta medida, de la cual no nos estamos beneficiando, está recogida en la ley del estatuto básico del empleado público (EBEP). Es una necesidad imperiosa su inclusión en el articulado y aplicación real y efectiva de la misma.

Bien imagino que se llegará a un acuerdo de redacción en la próxima negociación colectiva, sin tener la necesidad de “ceder” nada a cambio, por parte de los trabajadores. No nos están regalando nada, ya que está recogida esta medida en la ley.


He incluido una petición formal en la Comisión Paritaria para que se llegue a un acuerdo de redacción con anterioridad a la negociación colectiva (que va a ser intensa). Por ello sería conveniente que todos los temas que son sólo definir el modo de aplicación de una norma ya existente, se traten con anterioridad a la negociación colectiva, porque se tratan de una negociación que la experiencia nos demuestra que es dar algo a cambio.


Luis Morán Mendaña.

TORNIQUETES vs VIGILANTES DE SEGURIDAD

¿Que significa o qué intencionalidad tiene tener a los Vigilantes de Prosegur que trabajan en esta Casa, sobre todo en la entrada de Jorge Juan, ser utilizados, como brazos de madera, para pasar la tarjeta de 300 a 400 trabajadores (de estructura mayormente) tanto a la entrada o salida de cada turno, como a las salidas y entrada de la hora de bocadillo?

¿Qué finalidad se contempla, sino es la de reconocer en ellos su actividad de “autómatas” “una ocupación rayando el servilismo” (aunque toda actividad en un trabajador se considere digna, que algunos defienden ), unas funciones que no se contemplan en las categorías profesionales de su Convenio: fichar a los trabajadores de la Empresa.

Como si estos adolecieran de esta “manualidad”. ¿Para qué los torniquetes, relojes lectores de tarjetas, para qué las técnicas de control que día a día se nos implementan? ¿Tiene que tener la empresa secuestrados en tarea tan grata, edificante como la de “fichador“ a un colectivo que no tiene estas competencias?


¡Qué poco se hace desde sus mandos y responsables en liberarles de esta innovación que alguien en un día de éxtasis profundo, clarividente, decidió tan estratega disciplina!

¿Y la dirección de RRHH, que pinta en todo esto? Pues no mucho, la verdad.
Con esta inexplicable finalidad de no sabemos cual, nos vemos sometidos a situaciones tercermundistas. Sí, mucha tarjeta inteligente, mucho certificado, mucha ingeniería y tecnología automatizada, mucha cámara, pero al final, colas para salir, colas para entrar, fichajes tardíos a costa de terceros y unos trabajadores, ellos, sentenciados paralelamente a nuestras incomodidades, a un riguroso comportamiento de inmovilidad y automatismo continuado e innecesario de “mete tarjetas” durante una jornada completa, a un trabajo que nada tiene que ver con el CONTROL, ni para lo que han sido contratados.

Llevamos años así, o sea, que esto no ha sido ni temporal, ni transitorio, sino todo lo contrario. Más de lo mismo: desinterés, cargos vacíos de responsabilidad, despreocupación propia de las entidades públicas en manos de los responsables que deben velar por las situaciones de su personal laboral. Aquí nunca pasa nada. Hay que esperar a la denuncia pertinente para hacer poner las pilas a quien le competa.
Pues nada, seguiremos jugando a la rana con la tarjeta a ver quien la mete mejor en el tiempo de bocadillo.


Luis María González